martes, 1 de marzo de 2011

Distante te mantenias. Ausente de mi vida.
De pronto apareces y lo cambias todo con un simple
"Me fascinas" la frase mas usada, mas patetica, mas idiota,
mas comun. De los seres que pudieron usarla el menos indicado eras tu.

Tantas cosas que nos separan ahora. La circunstancias, la edad, las compañias...la distancia.
Tanto años de mantener esta fascinación en el fondo de mi ser. Que con un simple Hola detonaste.
¿Que fue lo que hisciste? ¿por que? ¿Por que te sueño, te pienso, te deseo y te anhelo tanto?

¿A que estas jugando? ¿Y ella? ¿por que ella ocupa mi lugar?

Te odio, pero solo por hacerme añorarte tanto.
La distancia mi peor enemiga. Pero tambien mi mejor aliada para calmar mis aguas.

Te odio por meterte en mi vida, sabiendo que solo lejano podias permancer en ella.

martes, 18 de enero de 2011

The Wall





Sin lugar a dudas una de mis películas favoritas de todos los tiempos, las animaciones son excitantes y el soundtrack sublime. Simplemente una obra maestra.

domingo, 26 de diciembre de 2010

From The Basement.



In Rainbows es uno de mis discos favoritos de esta excelente banda británica. No hay nada mas sensual que Thom Yorke interpretando una canción.

martes, 21 de diciembre de 2010

Palabras sobran para intentar describir como me encuentro ahora,  palabras que jamás podrán acercarse ni remotamente a mi sentir. Jamás había conocido esta sensación tan confusa, triste pero a la vez dichosa. Me sé desprotegida, perpleja, frágil ,completamente mortal, intrascendente, debil, maravillada, impotente y sumamente pequeña, sentimientos que a comparación de lo que mis ojos vieron esta noche son insignificantes.

Para mucha gente este evento nocturno resulta ser irrelevante, para mi no lo fue. Supongo que mi mente un tanto cuanto poética, soñadora y sumamente romántica me hacen verlo de una manera  preciosa y sublime. Pero también me hacen verlo de una manera en la que cuestiono, como todo ser humano, la realidad de la vida y la relevancia que se tiene en ella.

Preguntas atacaron mi mente y realidades la derrumbaron. La realidad mortal que comprende mi persona y la de los demás, la realidad de que cada día morimos un poco, la realidad de que no somos todo poderosos, la realidad de que nuestros problemas humanos son irrelevantes en el universo, la realidad de que un humano más, uno menos no cambia NADA y que nuestro tiempo aquí es efímero y no podemos hacer nada al respecto. Me siento tan pequeña verdaderamente pequeña. Pero nunca triste...al contrario.
He ahí la ambigüedad de mi sentir.

Seguido de mis sentimientos humanos de impotencia llego a mi una hermosa forma de verlo también.
Cuando observe  la luna esta noche coloreada por la luz solar  me hizo pensar en una historia de amor, muy hermosa pero muy triste a la vez...

Imagino dos amantes que comparten un profundo y antiguo amor, separado por un gran obstáculo infranqueable. Y que cada cierto tiempo se les permite reencontrarse, pero aún de una forma lejana ya que no es un encuentro cuerpo a cuerpo pero la esencia de uno es capaz de llegar hasta el otro y aun de una forma no física consumar su amor ,por una sola noche, con las curiosas y bellas estrellas como testigos. Llegado el tiempo de separarse El lo hace de una manera lenta al igual que como llegó,  esta despedida lo hace aun más triste para ambos,pero no trágico ya que siempre quedará la esperanza del próximo encuentro. Que  cada vez es más bello y que cada uno de estos a través de los milenios han y seguirán fortaleciendo ese amor tan bello. Hasta el momento en que puedan estar  completamente juntos de nuevo.

Para el lector puede parecer una bobería romántica sin sentido y verlo como un simple acontecimiento astrológico del que solo somos insignificantes espectadores (como al principio lo vi)  pero debo decir que también me emociona sobremanera sentirme testigo de una hermosa historia de amor.

Sea como sea fue algo gratificante que sin duda disfrutaría mucho ver una vez más.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El ruiseñor y la rosa

-Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el joven estudiante-, pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín.Desde su nido de la encina, oyóle el ruiseñor. Miró por entre las hojas asombrado.
-¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! -gritaba el estudiante.
Y sus bellos ojos se llenaron de llanto.
-¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y encuentro mi vida destrozada por carecer de una rosa roja.
-He aquí, por fin, el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Le he cantado todas las noches, aún sin conocerlo; todas las noches les cuento su historia a las estrellas, y ahora lo veo. Su cabellera es oscura como la flor del jacinto y sus labios rojos como la rosa que desea; pero la pasión lo ha puesto pálido como el marfil y el dolor ha sellado su frente.
-El príncipe da un baile mañana por la noche -murmuraba el joven estudiante-, y mi amada asistirá a la fiesta. Si le llevo una rosa roja, bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja, la tendré en mis brazos, reclinará su cabeza sobre mi hombro y su mano estrechará la mía. Pero no hay rosas rojas en mi jardín. Por lo tanto, tendré que estar solo y no me hará ningún caso. No se fijará en mí para nada y se destrozará mi corazón.
-He aquí el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Sufre todo lo que yo canto: todo lo que es alegría para mí es pena para él. Realmente el amor es algo maravilloso: es más bello que las esmeraldas y más raro que los finos ópalos. Perlas y rubíes no pueden pagarlo porque no se halla expuesto en el mercado. No puede uno comprarlo al vendedor ni ponerlo en una balanza para adquirirlo a peso de oro.
-Los músicos estarán en su estrado -decía el joven estudiante-. Tocarán sus instrumentos de cuerda y mi adorada bailará a los sones del arpa y del violín. Bailará tan vaporosamente que su pie no tocará el suelo, y los cortesanos con sus alegres atavíos la rodearán solícitos; pero conmigo no bailará, porque no tengo rosas rojas que darle.
Y dejándose caer en el césped, se cubría la cara con las manos y lloraba.
-¿Por qué llora? -preguntó la lagartija verde, correteando cerca de él, con la cola levantada.
-Si, ¿por qué? -decía una mariposa que revoloteaba persiguiendo un rayo de sol.
-Eso digo yo, ¿por qué? -murmuró una margarita a su vecina, con una vocecilla tenue.
-Llora por una rosa roja.
-¿Por una rosa roja? ¡Qué tontería!
Y la lagartija, que era algo cínica, se echo a reír con todas sus ganas.
Pero el ruiseñor, que comprendía el secreto de la pena del estudiante, permaneció silencioso en la encina, reflexionando sobre el misterio del amor.
De pronto desplegó sus alas oscuras y emprendió el vuelo.
Pasó por el bosque como una sombra, y como una sombra atravesó el jardín.
En el centro del prado se levantaba un hermoso rosal, y al verle, voló hacia él y se posó sobre una ramita.
-Dame una rosa roja -le gritó -, y te cantaré mis canciones más dulces.
Pero el rosal meneó la cabeza.
-Mis rosas son blancas -contestó-, blancas como la espuma del mar, más blancas que la nieve de la montaña. Ve en busca del hermano mío que crece alrededor del viejo reloj de sol y quizá el te dé lo que quieres.
Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía entorno del viejo reloj de sol.
-Dame una rosa roja -le gritó -, y te cantaré mis canciones más dulces.
Pero el rosal meneó la cabeza.
-Mis rosas son amarillas -respondió-, tan amarillas como los cabellos de las sirenas que se sientan sobre un tronco de árbol, más amarillas que el narciso que florece en los prados antes de que llegue el segador con la hoz. Ve en busca de mi hermano, el que crece debajo de la ventana del estudiante, y quizá el te dé lo que quieres.
Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía debajo de la ventana del estudiante.
-Dame una rosa roja -le gritó-, y te cantaré mis canciones más dulces.
Pero el arbusto meneó la cabeza.
-Mis rosas son rojas -respondió-, tan rojas como las patas de las palomas, más rojas que los grandes abanicos de coral que el océano mece en sus abismos; pero el invierno ha helado mis venas, la escarcha ha marchitado mis botones, el huracán ha partido mis ramas, y no tendré más rosas este año.
-No necesito más que una rosa roja -gritó el ruiseñor-, una sola rosa roja. ¿No hay ningún medio para que yo la consiga?
-Hay un medio -respondió el rosal-, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtelo.
-Dímelo -contestó el ruiseñor-. No soy miedoso.
-Si necesitas una rosa roja -dijo el rosal -, tienes que hacerla con notas de música al claro de luna y teñirla con sangre de tu propio corazón. Cantarás para mí con el pecho apoyado en mis espinas. Cantarás para mí durante toda la noche y las espinas te atravesarán el corazón: la sangre de tu vida correrá por mis venas y se convertirá en sangre mía.
-La muerte es un buen precio por una rosa roja -replicó el ruiseñor-, y todo el mundo ama la vida. Es grato posarse en el bosque verdeante y mirar al sol en su carro de oro y a la luna en su carro de perlas. Suave es el aroma de los nobles espinos. Dulces son las campanillas que se esconden en el valle y los brezos que cubren la colina. Sin embargo, el amor es mejor que la vida. ¿Y qué es el corazón de un pájaro comparado con el de un hombre?
Entonces desplegó sus alas obscuras y emprendió el vuelo. Pasó por el jardín como una sombra y como una sombra cruzó el bosque.
El joven estudiante permanecía tendido sobre el césped allí donde el ruiseñor lo dejó y las lágrimas no se habían secado aún en sus bellos ojos.
-Sé feliz -le gritó el ruiseñor-, sé feliz; tendrás tu rosa roja. La crearé con notas de música al claro de luna y la teñiré con la sangre de mi propio corazón. Lo único que te pido, en cambio, es que seas un verdadero enamorado, porque el amor es más sabio que la filosofía, aunque ésta sea sabia; más fuerte que el poder, por fuerte que éste lo sea. Sus alas son color de fuego y su cuerpo color de llama; sus labios son dulces como la miel y su hálito es como el incienso.
El estudiante levantó los ojos del césped y prestó atención; pero no pudo comprender lo que le decía el ruiseñor, pues sólo sabía las cosas que están escritas en los libros.
Pero la encina lo comprendió y se puso triste, porque amaba mucho al ruiseñor que había construido su nido en sus ramas.
-Cántame la última canción -murmuró-. ¡Me quedaré tan triste cuando te vayas!
Entonces el ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que ríe en una fuente argentina.
Al terminar la canción, el estudiante se levantó, sacando al mismo tiempo su cuaderno de notas y su lápiz.
"El ruiseñor -se decía paseándose por la alameda-, el ruiseñor posee una belleza innegable, ¿pero siente? Me temo que no. Después de todo, es como muchos artistas: puro estilo, exento de sinceridad. No se sacrifica por los demás. No piensa más que en la música y en el arte; como todo el mundo sabe, es egoísta. Ciertamente, no puede negarse que su garganta tiene notas bellísimas. ¿Que lástima que todo eso no tenga sentido alguno, que no persiga ningún fin práctico!"
Y volviendo a su habitación, se acostó sobre su jergoncillo y se puso a pensar en su adorada.
Al poco rato se quedo dormido.
Y cuando la luna brillaba en los cielos, el ruiseñor voló al rosal y colocó su pecho contra las espinas.
Y toda la noche cantó con el pecho apoyado sobre las espinas, y la fría luna de cristal se detuvo y estuvo escuchando toda la noche.
Cantó durante toda la noche, y las espinas penetraron cada vez más en su pecho, y la sangre de su vida fluía de su pecho.
Al principio cantó el nacimiento del amor en el corazón de un joven y de una muchacha, y sobre la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo, canción tras canción.
Primero era pálida como la bruma que flota sobre el río, pálida como los pies de la mañana y argentada como las alas de la aurora.
La rosa que florecía sobre la rama más alta del rosal parecía la sombra de una rosa en un espejo de plata, la sombra de la rosa en un lago.
Pero el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas.
-Apriétate más, ruiseñorcito -le decía-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.
Entonces el ruiseñor se apretó más contra las espinas y su canto fluyó más sonoro, porque cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un hombre y de una virgen.
Y un delicado rubor apareció sobre los pétalos de la rosa, lo mismo que enrojece la cara de un enamorado que besa los labios de su prometida.
Pero las espinas no habían llegado aún al corazón del ruiseñor; por eso el corazón de la rosa seguía blanco: porque sólo la sangre de un ruiseñor puede colorear el corazón de una rosa.
Y el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas.
-Apriétate más, ruiseñorcito -le decía-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada.
Entonces el ruiseñor se apretó aún más contra las espinas, y las espinas tocaron su corazón y él sintió en su interior un cruel tormento de dolor.
Cuanto más acerbo era su dolor, más impetuoso salía su canto, porque cantaba el amor sublimado por la muerte, el amor que no termina en la tumba.
Y la rosa maravillosa enrojeció como las rosas de Bengala. Purpúreo era el color de los pétalos y purpúreo como un rubí era su corazón.
Pero la voz del ruiseñor desfalleció. Sus breves alas empezaron a batir y una nube se extendió sobre sus ojos.
Su canto se fue debilitando cada vez más. Sintió que algo se le ahogaba en la garganta.
Entonces su canto tuvo un último destello. La blanca luna le oyó y olvidándose de la aurora se detuvo en el cielo.
La rosa roja le oyó; tembló toda ella de arrobamiento y abrió sus pétalos al aire frío del alba.
El eco le condujo hacia su caverna purpúrea de las colinas, despertando de sus sueños a los rebaños dormidos.
El canto flotó entre los cañaverales del río, que llevaron su mensaje al mar.
-Mira, mira -gritó el rosal-, ya está terminada la rosa.
Pero el ruiseñor no respondió; yacía muerto sobre las altas hierbas, con el corazón traspasado de espinas.
A medio día el estudiante abrió su ventana y miró hacia afuera.
-¡Qué extraña buena suerte! -exclamó-. ¡He aquí una rosa roja! No he visto rosa semejante en toda vida. Es tan bella que estoy seguro de que debe tener en latín un nombre muy enrevesado.
E inclinándose, la cogió.
Inmediatamente se puso el sombrero y corrió a casa del profesor, llevando en su mano la rosa.
La hija del profesor estaba sentada a la puerta. Devanaba seda azul sobre un carrete, con un perrito echado a sus pies.
-Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja -le dijo el estudiante-. He aquí la rosa más roja del mundo. Esta noche la prenderás cerca de tu corazón, y cuando bailemos juntos, ella te dirá cuanto te quiero.
Pero la joven frunció las cejas.
-Temo que esta rosa no armonice bien con mi vestido -respondió-. Además, el sobrino del chambelán me ha enviado varias joyas de verdad, y ya se sabe que las joyas cuestan más que las flores.
-¡Oh, qué ingrata eres! -dijo el estudiante lleno de cólera.
Y tiró la rosa al arroyo.
Un pesado carro la aplastó.
-¡Ingrato! -dijo la joven-. Te diré que te portas como un grosero; y después de todo, ¿qué eres? Un simple estudiante. ¡Bah! No creo que puedas tener nunca hebillas de plata en los zapatos como las del sobrino del chambelán.
Y levantándose de su silla, se metió en su casa.
"¡Qué tontería es el amor! -se decía el estudiante a su regreso-. No es ni la mitad de útil que la lógica, porque no puede probar nada; habla siempre de cosas que no sucederán y hace creer a la gente cosas que no son ciertas. Realmente, no es nada práctico, y como en nuestra época todo estriba en ser práctico, voy a volver a la filosofía y al estudio de la metafísica."
Y dicho esto, el estudiante, una vez en su habitación, abrió un gran libro polvoriento y se puso a leer.

Oscar Wilde. 

martes, 30 de noviembre de 2010

Der Mensch, die wohl geheimnisvollste Spezies unseres Planeten. Ein Mysterium offener Fragen. Wer sind wir? Woher kommen
wir? Wohin gehen wir? Woher wissen wir, was wir zu wissen glauben? Wieso glauben wir überhaupt etwas?

'Unzählige Fragen, die nach einer Antwort suchen, einer Antwort, die wieder eine neue Frage aufwerfen wird, und die nächste
Antwort wieder die nächste Frage und so weiter und so weiter.

'Doch ist es am Ende nicht immer wieder die gleiche Frage, und immer wieder die gleiche Antwort?'    





Esta es la letra de uno de los 15 temas que tiene el soundtrack de el excelente thriller alemán, "Lola Rennt" o "Run Lola Run" como es mejor conocida . Sin duda uno de mis soundtracks favoritos. 

domingo, 28 de noviembre de 2010


"En México los juaristas seguían la lucha y tenían continuos encuentros con los franceses. En medio de los sucesos militares, la política se complicaba. El emperador Maximiliano, imaginando que la mayoría del país vería con buenos ojos una reconciliación entre los partidos republicano y conservador, se rodeó de los primeros y descontentó a los segundos; sancionó las leyes de libertad de cultos y bienes de manos muertas, dadas antes por Juárez, y con ese motivo rompió relaciones con la Santa Sede. Disgustado el clero y los obispos, varios de éstos salieron para el extranjero.
Napoleón, considerando que los Estados Unidos se mostraban descontentos por la ocupación y que sus relaciones con Prusia se hacían más tirantes, resolvió retirar sus soldados de México; pero antes quiso hacer una última tentativa: mandó un ministro plenipotencia rio a Estados Unidos para pedir a aquel gobierno el reconocimiento de Maximiliano como emperador de México.
Después de 5 años de encarnizada guerra con los estados del sur, el gobierno de Estados Unidos había triunfado y firmado la paz; sintiéndose fuerte y no queriendo renunciar a sus oscuros proyectos, se negó abiertamente al pedido de Napoleón.
El frío se hacía sentir en Berlín, mis hijos estaban delicados y yo misma no estaba bien. La escasez que nos hacía sufrir el Ministerio y el poco caso que hacía de los trabajos de mi esposo nos decidieron a que él pidiese permiso para trasladarse a Francia. Apenas lo recibió, dispusimos nuestro viaje. Llegamos a París en los primeros días de enero de 1866.
La vida que allí hacíamos era bastante tranquila, pero fueron a turbar nuestra paz las noticias de la familia de mi esposo: había perdido a su padre y a su madre. Luego, una mañana mi hijito Rafael amaneció enfermo. Llamamos al doctor, quien declaró que tenía cólera y estaba muy grave. Al día siguiente sus ojitos se cerraron y voló al cielo."    

Anteriormente agregue un fragmento de la obra escrita por Concepción Lombardo, la que fuera esposa y gran amor de el general MIguél Miramón. Esta obra biográfica relata la vida de Concepción desde su infancia hasta 1917, 4 años antes de su muerte. En ella nos platica de una forma muy amena los acontecimientos históricos de los que fue testigo como el fusilamiento de Maximiliano, su propio marido, las sucesos en Europa y  el desarrollo de la política en México. En mi opinión un relato de coraje y valentía. Una vida llena de altas y bajas. Una vida de cierta forma en represión. Y una historia de amor en las buenas y malas. "Memorias de una Primera Dama" es un libro que otorga excelente información y sobre todo un libro muy bello. 

martes, 23 de noviembre de 2010

Ya hace varias semanas que mi madre me llamó y comentó: Hija cuando vayas al cine no olvides ver "El Infierno", es una excelente película y creo que te gustará y podrás sacar algo de ella.
Para ser sincera, me causo un enorme conflicto el decidir si verla o no. No por que sea ajena al tema, si no dada mi vulnerabilidad emocional al mismo. En fin, después de transcurridas esas semanas me decidí a verla.
"El Infierno" relata la historia de un hombre que regresa a su país tras haber vivido 20 años en Estados Unidos. Cuando regresa se da cuenta que México ha cambiado bastante. Su hermano pequeño se había convertido en una especie de "celebridad" en el pueblo y en su oficio, el cual le costaría la vida. ¿Su oficio? El Narcotráfico. Decidido a mejorar su situación económica nuestro protagonista se inicia en el negocio. Trabajo que al principio encuentra maravilloso pero en el transcurso de la película se da cuenta que no es así.

Bueno esa fue una pobre introducción de esta cinta, pero ni la mejor reseña podría describir la serie de detalles, que en mi opinión, hacen de esta una buena película.
Debo decir que contiene muchos elementos que cualquier película mexicana: El lenguaje altisonante, la comedia y el sexo. Y no podía faltar las geniales actuaciones de Damian Alcazar, Joaquin Cosio y de uno de mis favoritos Daniel Jimenez Cacho. Que inevitablemente me remontan a "La Ley de Herodes". Pero más que nada algo que a mi parecer hace resaltar esta película es su crudeza.
Al verla sentia que veía una simple versión de el "Padrino" o "Snatch" con el toque mexicano. Una película mas de ficción, violencia, sangre, armas y muerte. Pero no podía estar mas lejos de la realidad.
Me pudo fascinar las incontables ironías que se manejan en la cinta. Es deliciosa en ellas. Recuerdo una escena en la cual es asesinado un personaje que se encuentra en un estrado, en el que esta resaltado el escudo nacional. Al ser acribillado el personaje queda recostado sobre el estrado y empieza a teñir el escudo con su sangre. Me pareció una imagen sublime.
Es una película bastante realista. Nos introduce en el mundo del narcotráfico y las personas que en el trabajan. Seres humanos comunes y corrientes. Pero con una vida no como la de cualquiera.
Me gustaría creer que esta película esta basada en alguna novela pero no es así.
Desgraciadamente vivimos una epoca de guerra. Interna, pero al fin guerra. En la que no nos vemos afectados directamente. Pero somos parte de ella por que somos parte de México y su futuro.
Es una película que demuestra una mas de las realidades que hay en este hermoso pero conflictuado país.
Claro no digo que sea la película mas veraz que se haya hecho en México sobre la situación actual. Pero si es una ventana a la vida de otras personas, personas que en estos momentos su problema es si llegaran vivos a casa o si encontraran en la calle asesinada a su hermana... Situaciones verídicas que muchos pasamos de largo por pensar que eso solo pasa en la ficción. Hay una frase que dice que "La realidad supera a la ficción" y no puede tener más razón. Y como diría el mismo director, "Es un retrato del México del Bicentenario".  Y cubre tantos temas como la violencia, la impunidad, la corrupción, la crisis económica, la ignorancia, la falta de empleos, etc... realidades a las que no podemos ser indiferentes.
¿Quien tiene la culpa? yo opino que todos. Todos conformamos el país y de una forma u otra somos participes de la ley y del progreso o retroceso del mismo. En fin, no continuaré de reaccionaria.
Lo unico que me queda decir es que me parece una película muy buena, digna de verse con la más serena, objetiva y abierta de las mentalidades.

You are wasting your time... Beware!!